Cuando llega un desastre, un conflicto o una epidemia, los servicios de los que depende la salud de la gente se interrumpen justo cuando más se los necesita. El objetivo es proteger la vida y la salud en esas condiciones, y devolver el acceso a la atención.
La misión médica humanitaria del comité marca la pauta: una atención oportuna y digna para las personas vulnerables, sin distinción de origen, creencia o condición.