Área de trabajo · Respuesta médica humanitaria

Medicina de desastres

La medicina de desastres se ocupa de lo que terremotos, inundaciones, tormentas y otras emergencias de gran escala le hacen a la salud de la gente, desde las primeras lesiones hasta las semanas de servicios interrumpidos que vienen después. Es una de las áreas de trabajo del International Medical Committee (IMC), comité médico de la World Organization for Peace (WOFP).

Después del evento

Un desastre no termina con el evento. Primero llegan las lesiones. Después, a medida que fallan la vivienda, el agua, el saneamiento y los servicios de salud, aparecen nuevos riesgos.

IMC se concentra en la atención médica de urgencia en las horas críticas que siguen a terremotos, huracanes e inundaciones, y en las consecuencias sanitarias posteriores. La primera fase de la respuesta se trata en respuesta médica de emergencia.

Cómo afectan los desastres a la salud

Cada tipo de desastre deja un patrón distinto de necesidades médicas. Conocerlo permite preparar la respuesta en vez de improvisarla.

Terremotos

Los heridos por derrumbes llegan en gran número en pocas horas, justo cuando los daños en hospitales y caminos reducen la capacidad de atenderlos.

Inundaciones

Los centros de salud se inundan, las comunidades quedan aisladas y el agua deja de ser segura para beber. En las semanas siguientes aumenta el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua y por vectores, así que la prevención importa tanto como la atención inmediata.

Tormentas y huracanes

A las lesiones se suma la pérdida de vivienda, electricidad y comunicaciones, que afecta por igual a los pacientes y a los servicios de salud.

Desplazamiento

Quienes pierden su casa terminan en refugios donde el hacinamiento crea nuevos riesgos y la atención habitual se interrumpe.

Interrupción de los servicios de salud

Cuando los centros de salud se dañan o se desbordan, la vacunación, la atención materna y el tratamiento de enfermedades crónicas pueden detenerse, con efectos que a menudo duran más que la emergencia.

Emergencias de gran escala

Algunos eventos superan lo que los sistemas de salud locales pueden absorber. Entonces la respuesta médica depende de muchos actores que trabajan con un mismo plan.

Cómo trabaja IMC después de un desastre

IMC adapta a las condiciones de un desastre su modelo general de respuesta médica humanitaria, en cuatro etapas. Es una forma de trabajo, no un registro de intervenciones pasadas.

Evaluación

Establecer el impacto sanitario: quiénes resultaron afectados, en qué estado están los centros de salud locales y qué necesidades médicas son más urgentes, junto con las autoridades locales y la red de la WOFP.

Priorización

Destinar los recursos, que siempre son limitados, primero a lo más urgente, con especial atención a quienes corren más riesgo: heridos, embarazadas, niños pequeños, personas mayores y personas con enfermedades crónicas.

Coordinación médica

Organizar el apoyo médico con autoridades sanitarias, agencias y organizaciones locales, incluidos los insumos y el transporte necesarios para llegar a la zona afectada.

Continuidad de la atención

Prever las semanas posteriores, cuando los servicios interrumpidos y los nuevos riesgos pueden causar daños duraderos.

Dónde se concentra IMC

El trabajo de IMC en contextos de desastre se centra en cuatro necesidades:

Atención a personas heridas

Atención médica de urgencia y estabilización en las horas posteriores al evento.

Riesgos para la salud pública

Atención de los riesgos vinculados al agua, el saneamiento y el hacinamiento en refugios temporales.

Poblaciones desplazadas

Las necesidades sanitarias de las personas que viven en refugios o con comunidades de acogida tras perder su hogar.

Servicios esenciales

La continuidad de la atención habitual interrumpida por el desastre, como la salud materno-infantil y el tratamiento de enfermedades crónicas.

Trabajar con los servicios de salud locales

Los desastres reúnen a muchos equipos de respuesta en poco tiempo. Sin coordinación, algunas necesidades quedan sin cubrir mientras otras se atienden dos veces. Las autoridades sanitarias locales suelen ser las que mejor conocen la zona, sus centros de salud y su población.

IMC trabaja con autoridades sanitarias, organizaciones locales y la red humanitaria de la World Organization for Peace, para que su apoyo médico sume a lo que pueden hacer los servicios de salud locales y no los reemplace.

Atender a la persona

Después de un desastre, muchas personas han perdido familiares, casa o sustento. En esas condiciones, la atención médica tiene que ocuparse de la persona además de la lesión: explicar las decisiones, respetar la intimidad, tratar a cada paciente con dignidad.

Es el compromiso de la misión médica humanitaria de IMC: una atención oportuna y digna, sin distinción de origen, creencia o condición.

La fase inmediata de la respuesta

La respuesta médica de emergencia abarca la primera fase de cualquier crisis: evaluación inicial de necesidades, coordinación y atención médica.